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En sus ediciones del
jueves 9 y luego del 17
de marzo del corriente,
ABC Color menciona un
incidente ocurrido entre
Aché y Avá-Guaraní del
Departamento de
Canindeyú, en la zona de
contención de la Reserva
de la Biosfera del
Bosque Mbaracayú (RBBM).
Emiliano MBEJYVAGI,
presidente aché de la
Liga Nativa por la
Autonomía, Justicia y
Ética (LINAJE) presenció
dicho acontecimiento,
durante el cual
intervino para aconsejar
a sus hermanos de
KUETUVY y actuar como
mediador y moderador.
Por lo tanto, LINAJE
quiere rectificar los
términos de un artículo
generalizador y
despectivo para el
Pueblo Avá-Guaraní, que
consideramos más
ofensivo que
informativo.
¿Por qué hablar de “los
Avá-Guarani acechando a
los Aché”, como si se
tratara de un
enfrentamiento
generalizado entre las
dos etnias, cuando en
realidad se trató de un
problema aislado y
protagonizado por unos
Avá-Guarani
perfectamente
identificados y, en este
caso, cuya intención no
era de sacar rollos,
contrariamente a lo que
alega la publicación
citada.
Notas periodísticas de
este tipo sólo pueden
contribuir a avivar las
fricciones entre Aché y
Avá-Guaraní en un
contexto interétnico ya
tenso de la zona de
influencia de la RBBM,
que no precisa de más
provocaciones.
Vale recordar que, a
diferencia de los Aché
que todavía tienen el
derecho de cazar y
recolectar dentro de la
Reserva de Mbaracayú -
desde su creación en
1991 -, los Avá y los
Mbyá-Guaraní tienen
prohibida la entrada y
el aprovechamiento de
sus recursos naturales.
Esta marginalización de
las comunidades
guaraníes, con su
séquito de dificultades
económicas y culturales,
desató, desde entonces,
la potencialidad
inquietante de
rivalidades interétnicas
y hasta de conflictos
serios entre Aché y
Guaraní.
Nos preocupa, con más
razón, el uso poco
cauteloso de la palabra
pública de la Sra.
Margarita MBYVÂNGI,
quien se jacta de ser
diplomática de alto
rango del pueblo Aché,
siendo que debería velar
por el mantenimiento de
relaciones armoniosas
entre las comunidades
aché y guaraníes, y
abogar por la
coexistencia pacifica y
la unidad política del
conjunto multiétnico de
la zona de contención de
la RBBM.
¿Por qué seguir
marginando a las
poblaciones Avá-guaraníes
ocultando, por ejemplo,
que unas familias de la
comunidad de YTÚ son
pobladores de la finca
470 desde hace más de
una década y que también
tienen derecho a un
manejo sostenible de la
biodiversidad sobre este
remanente de territorio
indígena, así como a no
ser trasladados a otra
tierra?
Por tanto, esperamos que
publicaciones sobre
temas indígenas
delicados como éste no
sigan publicándose sin
una ética averiguación
de la fuente de
información ni de un
riguroso proceso de los
datos obtenidos.
A no ser - lo que
representaría un hecho
muy grave - que algún
grupo de presión
no-indígena esté
intentando manipular
inamistades interétnicas
e instrumentar a
indígenas poco
prudentes, o que algunos
medios de prensa se
presten a insinuar que
existen nativos de
primera y segunda
categoría en esta área
ecológicamente sensible. |