I -
Cazadores-recolectores del Paraguay Oriental
[fragmento]*
"Aché" significa
"hombre, persona, él que habla" en la lengua de estos
cazadores-recolectores del Paraguay Oriental, y es así que se
autodenominan.
Son conocidos, por los
Paraguayos, bajo el termino despectivo y siempre enigmático
- pero con sonoridad palatalizada y silbando en forma
de menosprecio - de "Guayakí", "Guadjakí" ou "Guadjakies". Los Aché
sienten esta denominación como una ofensa y reaccionan violentamente
cuando la oyen
.
1. Entre etnocidio y ecocidio
La historia de los
"Hombres", como se designan entonces, fue una larga y cruel lucha en
contra de una nación que había decidido - y sigue haciéndolo - someter
su monte a la tala sistemática y anárquica.
Hasta el principio de
los años setenta, esta nación los consideraba una presa - prestigiosa es
cierto - pero sólo como un animal. Se vendía todavía su progenitura, a
buen precio, en algunos mercados del departamento de Caazapá, en la
década del sesenta. En el siglo XXI, hay todavía en Paraguay - en
Asunción misma - cautivos aché que sus "padres adoptivos" (eufemismo que
usan los dueños de estos últimos Aché raptados) se niegan a restituir a
sus verdaderas familias....
Cazadores y recolectores
por tradición, los Aché vagabundeaban, hasta la mitad de este siglo, en
el corazón de las selvas sub-tropicales que cubrían - del norte al sur -
la mayor parte del Paraguay oriental : un territorio inmenso
extendiéndose entre 24° y 27.5° de latitud sur, 54° y 56.5° de longitud
oeste, abarcando no menos de 6 departamentos (actuales) de la región
oriental (Canindeyú, Alto Paraná, Caaguazú, Guaira, Caazapá e Itapua).
Una amplia superficie de
montes organizada a lo largo de las principales alturas que bordean la
región oriental, del sur al norte : cordillera de San Rafael, del
Ybytyrusu, Sierra de San Joaquín, Cordillera de Mbaracayú.
Algunas cifras pueden
dar rápidamente una idea de la dimensión del desastre ecológico y del
etnocidio vividos, en algunas décadas, por estos habitantes de la
selva : en 1945, la cobertura silvestre del Paraguay oriental se
extendía sobre 8.805000 hectáreas, o sea más de 55% de su
superficie total. En 1991, las áreas boscosas representaban sólo
15% de esta superficie (2.403.000 has).
Y hasta hace poco se
estaban talando árboles a un ritmo alarmante, provocando así la
desaparición anual de 1, 44 % de porción de monte del territorio
nacional.
¡¡ Cifras que ubican el
Paraguay - teniendo en cuenta su pequeña superficie (406.752 km2) - a la
cabeza de todos los deforestadores del planeta, delante del Brasil y la
China !! (ABC Color del 18/12/95 fuentes : El Mundo de Madrid 26/11/95,
The Economist).
Es en 1978, con la
rendición de la ultima banda nómada conocida, que se acaba casi por
completo un modo de vida ancestral que generaciones seculares de Aché
habían podido mantener.
2. Divisiones tribales
Por comodidad y un poco
más de claridad, proponemos clasificar a los Aché geo-políticamente
y de superar la aparente atomización de la etnia, discriminándola
fundamentalmente en sólo dos grupos, uno norteño y otro sureño:
1) el grupo sureño
extinguido : sus hordas deambulaban por los senderos de la espesura
silvícola que se extendía hasta el actual departamento de Itapuá, en la
desembocadura del Paraná cerca de Jesús y Trinidad; en los años 30, se
localizaban algunas de sus bandas, del nacimiento del río Tacuary hasta
el del río Tembey.
El límite norte extremo
de su territorio parece haber sido constituido por la barrera natural
del río Monday, afluente del Paraná.
En 1976, una pequeña
banda de menos de 30 personas, vagando alrededor del río Ñacunday,
acepta sedentarizarse junto a una misión norte-americana, en Puerto
Barra del Alto Paraná (son denominados 'Aché del Yñarõ' en los
documentos actuales, lo que no deja de generar confusiones con los Aché
Wa denominados tambien 'Aché del Yñarô' anteriormente). Sin nexo
reciente comprobado, a mi parecer, con los Aché norteños ni tampoco con
los Aché Wa, estos Aché del Ñacunday podrían constituir los
últimos representantes de los Aché sureños.
- Los Aché Wa
o Aché del Yñarõ en la literatura etnográfica, de Ypetimi
en las fuentes más recientes : en 1959, reducida a una tropa moribunda
de 30 personas, estos sobrevivientes hacen oficialmente acta de
rendición en Arroyo Moroti (Departamento de Caazapá).
Geográficamente
hablando, los Aché Wa forman parte de los Aché sureños; pero
tienen rasgos atípicos dentro de la cultura de toda la etnia,
tanto del punto político (ausencia notable de la pelea ritual del
tõ-mumbu) que de sus concepciones escatológicas especialmente (Edeb
Piragi 1999): presencia aparentemente de una teoría de la bipartición
del alma característica de los Guaraníes pero desconocida de los
otros grupos aché; endo y exocanibalismo...
2) los Aché
septentrionales o Aché Gatu : los "humanos buenos /
verdaderos" (según su propia terminología, porque los Aché Wa se
consideran también "Aché Gatu").
Su territorio, ubicado
en el centro de las zonas de drenaje del Jejui Guazú, afluente del del
río Paraguay, y del Acaray afluente del río Parana, abarcaba una
superficie de más de 18.000 km2. Esta área fue más tardivamente lograda
por el frente de la colonización que penetra extensamente allí, solo a
la fin de los años 60, lo que ha evitado que sus miembros sufran el
mismo grado de exterminación física que los Aché sureños.
- El grupo del
Ybytyrusu, sedentarizado en 1962, está emparentado con los Aché
norteños de los cuales fue separado y completamente apartado en los
años 30, durante la apertura de la ruta que se va hasta Puerto
Stroessner (rebautizada hoy día Ciudad del Este).
La última banda conocida
del grupo norteño fue contactada y sedentarizada en 1978.
*
[extracto
modificado de "Los Aché del paraguay y las revelaciones de la
'Palabra de los Ancestros' : de la tradición oral a la resistencia
cultural", Philippe Edeb Piragi, Suplemento Antropológico, Vol.XXXVI,
N°1, junio 2001, pp.: 147-245, CEADUC, Asunción, PARAGUAY]
e
Otra fuente citada
:
Edeb Piragi Philippe
- 1999 « Sobre el
Derecho Consuetudinario Aché »
Dirección
de los Derechos Étnicos, Ministerio Público del Estado Paraguayo,
Asunción,
octubre 1999, 7 p. (m.s)
Según Moisés Bertoni (1920), este etnonimo significaría "abejas
silvestres"; evoca también el termino "guaki" que designa a una "comadreja"
según Montoya o un "roedor" en el actual Mbyá-Guarani de acuerdo a
Cadogan (Melia et al. 1973 : 9, nota 5); Clastres lo traduce por "ratones
feroces" (1972); según H. von Ihering, Guayaki quiere decir "Guayas
malos", Guayas habiendo sido el nombre de un pueblo antiguo
desaparecido (Guillermo T. Bertoni 1924 : 105). Cadogan nos propone
otra explicación : "pariente engreido, holgazán" (1968 : 134 ss.).
Por otra parte, escuché esta interpretación inedita, vehiculada en
el interior del pais : ¡guayaki es jagua'i (Speothos venaticus) al
revez ! Jagua'i = Guaja'i = Guayaki...
Parque de atracciones "Guayaki", laboratorio
químico-farmacéutico"Guayaki", edificio "Guayaki" (sobre la calle
Eligio Ayala), marca de hierba natural "Guayaki", el termino tiene
éxito y devuelve al mestizo urbano de Asunción una imagen folklórica
que huele bien al exotismo. Uno puede sólo sentir su uso frecuente e
infeliz en la literatura etnográfica que ha popularizado a estos
indígenas sudamericanos bajo este vocablo despectivo sino racista; y
sorprenderse, a más razones, de la utilización poco cautelosa que
siguen haciendo de él colegas muy mal informados obviamente sobre el
conjunto de los escritos correspondientes, aquéllos posteriores a la
década de los 70 sobretodo.